Cómo Construir un Mapa Corporal Real
Un mapa corporal no es un dibujo bonito en una libreta. Es un registro real de dónde te inyectaste y cuándo. Sin ese registro, la rotación se convierte en algo vago y subjectivo, y el cerebro humano es muy malo para recordar detalles como "me inyecté abajo a la izquierda hace dos semanas".
La lógica es simple. Dividís cada zona elegible en cuadrantes. Por ejemplo, el abdomen se divide en cuatro sectores: superior derecho, superior izquierdo, inferior derecho, inferior izquierdo. Cada inyección cae en un cuadrante distinto. La siguiente semana, empezás por otro. Nunca repetís el mismo cuadrante dos veces seguidas.
Lo mismo aplica para el muslo: cada pierna se divide en dos mitades, superior e inferior. Si usás las dos piernas alternando, tenés cuatro puntos posibles solo en los muslos. Sumado a los cuatro del abdomen y los dos o tres del brazo, tenés espacio para semanas enteras sin repetir ubicación exacta.
Registrar todo esto a mano funciona al principio. Pero después de un mes, la libreta se pierde, la nota en el teléfono se confunde con otras, y te quedás sin saber cuál fue el último punto usado. Por eso herramientas como PeptPro facilitan esa tarea. La app tiene un mapa corporal interactivo que te permite registrar cada inyección con fecha, hora y sitio exacto. Así, cuando te toque la siguiente dosis, sabés exactamente dónde fue la última y dónde te toca ahora. Si todavía no la conocés, descarga PeptPro aquí y empezá a llevar ese control sin complicaciones.