Lo que puedes esperar semana a semana
Las primeras semanas pueden ser confusas si no sabes qué es lo normal. En los días 1 a 7, la mayoría de las personas nota reducción del apetito y, en algunos casos, náusea leve. El vaciamiento gástrico ya empieza a desacelerarse, pero el cuerpo todavía se está ajustando.
Entre la segunda y la cuarta semana, los efectos gastrointestinales tienden a estabilizarse. La reducción calórica promedio es de alrededor de 2 a 4%, y la pérdida de peso inicial de 1 a 3 kg, que frecuentemente incluye agua, no es grasa todavía. Ese es un momento importante para registrar todo: dosis aplicada, concentración, horario y cómo te sentiste.
De las semanas 8 a 12, se entra en la fase de dosis de mantenimiento. La pérdida de peso continúa a un ritmo de 0,5 a 1 kg por semana en promedio, y los marcadores metabólicos como la glucosa y el colesterol empiezan a mejorar. Es en esta fase que muchas personas comienzan a notar que la ropa queda más holgada.
De las semanas 16 a 30, la pérdida de peso suele ser más expresiva. Con semaglutida, es común ver reducciones de 10 a 15% del peso corporal total. Una meseta eventual es normal y no indica falla del tratamiento. Quien usa el PeptPro para registrar el peso semanalmente puede identificar tempranamente cuando el progreso se estanca y llevar esos datos a la consulta, lo que facilita las decisiones sobre ajuste de dosis o cambio de medicamento.
Después de 30 semanas, el foco cambia a la conservación del peso perdido. Los efectos metabólicos tienden a ser duraderos, pero eso depende de mantener hábitos de alimentación y movimiento. La app ayuda a hacer seguimiento no solo de la dosis y el peso, sino también de la hidratación, el sueño y los análisis de sangre, manteniendo todo organizado en un solo lugar.