Una de las cosas que más afectan a las personas que usan GLP-1 es la convivencia con situaciones sociales que involucran comida. Cumpleaños, cenas de trabajo, fines de semana en familia. Momentos que giran en torno a la mesa y donde todos comen mientras tú miras el plato por la mitad.
Las comidas sociales no necesitan ser un desafío. Con planificación, es posible navegar restaurantes y eventos sin salir del camino.
Qué pasa en el cuerpo cuando usas GLP-1
Los medicamentos GLP-1 retardan el vaciado gástrico y actúan en los receptores de hambre en el cerebro. El resultado práctico es que te sientes satisfecho con menos comida, y esa saciedad dura más tiempo.
En situación social, esto puede ser extraño. Quieres participar de la experiencia de comer, pero tu cuerpo simplemente no está pidiendo comida. Y dependiendo de la fase del tratamiento, el olor fuerte de ciertos alimentos puede incluso provocar náuseas.
Escanea tu comida y registra calorías, proteína y macros en segundos.
Registrar en la appEstrategias que funcionan en la práctica
Antes del evento: Si sabes que vas a una cena, no te saltes comidas durante el día. Parece contradictorio, pero llegar con hambre extrema empeora la situación. Tu cuerpo va a pedir demasiada comida cuando finalmente te sientes a la mesa. Come algo ligero unas horas antes.
Al pedir: Elige la opción más proteica del menú. Pescado a la plancha, pollo a la parrilla, ensalada con fuente de proteína. Evita llegar al evento ya con el estómago lleno de carbohidrato, porque eso acelera aún más la caída del apetito.
Trátalo como un cuadro, no como una regla: No hay problema en dejar comida en el plato. Parece desperdício, pero forzar la comida más de lo que tu cuerpo necesita es el camino inverso de lo que viniste a hacer. Avisa a quien insista que ya comiste lo suficiente. No debes explicar tu tratamiento si no quieres.
Hidratación: El agua es importante en cualquier circunstancia, pero especialmente cuando el apetito está reducido. Mantén el vaso lleno. Agua con gas puede ser una alternativa para quienes no les gusta el agua natural.