Deficiencia de B12 y Folato con GLP-1
El tratamiento con GLP-1 cambia la forma en que relates con la comida. No se trata solo de comer menos por voluntad propia: el medicamento actúa sobre las señales de hambre y saciedad del cerebro, lo que hace que muchas personas reduzcan gradualmente la cantidad de alimentos que consumen sin necesariamente planificar esa restricción. Cuando esto sucede durante semanas o meses, grupos alimentarios enteros pueden ir desapareciendo del plato sin que nadie lo note. Las verduras cocidas se empiezan a saltar, los lácteos pasan a segundo plano, las carnes rojas se vuelven ocasionales. Es un proceso silencioso que no siempre da señales claras.
En PeptPro, el registro alimentario permite llevar un control real de qué grupos alimenticios se han reducido y mantener un historial que facilita la conversación con el médico. El app organiza la alimentación por días y permite vincular los resultados de análisis de sangre, como los de B12, homocisteína y folato, con lo que comes. Mira la app aquí.
Entre los nutrientes que terminan quedando fuera de la dieta sin mucho ruido están la vitamina B12 y el folato. Ambos son fundamentales para el funcionamiento del cuerpo y su deficiencia puede manifestarse de formas que se confunden fácilmente con el propio tratamiento.