Empezaste con GLP-1, estás perdiendo peso, todo parece ir bien. Pero quizás sientas algo que no puedes explicar: fatiga que no se va, caída de cabello más intensa, uñas débiles, irritabilidad. Puede ser déficit de micronutrientes — y es más común de lo que piensas.
La reducción del apetito durante el tratamiento con GLP-1 puede causar déficits de vitaminas y minerales. Entiende cuáles son los más comunes y qué hacer.
Por Qué el GLP-1 Causa Deficiencias
Los agonistas GLP-1 como la semaglutida y la tirzepatida reducen el apetito de forma significativa. Menos hambre significa menos comida. Menos comida significa menos vitaminas y minerales entrando. Pero el problema no es solo cantidad — también es calidad de la absorción.
Con la reducción de la ingesta alimentaria, varios nutrientes quedan en falta: vitamina D, hierro, B12, zinc, magnesio. Estos son exactamente los nutrientes que el cuerpo necesita para mantener energía, cabello, uñas y ánimo estables.
Además, muchas personas en protocolo GLP-1 restringen carbohidratos de forma significativa. Esto afecta la absorción de triptófano, precursor de serotonina — lo que explica la irritabilidad y ansiedad que algunas personas sienten.
Sigue el nivel estimado de cada dosis y sabe cuándo aplicar.
Verlo en la appQué Nutrientes Son Más Afectados
Hierro: esencial para transporte de oxígeno en la sangre. La deficiencia causa fatiga, mareo, palidez. Mujeres en edad fértil son grupo de riesgo.
Vitamina D: regula absorción de calcio y función inmunológica. La mayoría de los latinoamericanos ya tienen niveles bajos por falta de sol, y con menos ingesta alimentaria, empeora.
Vitamina B12: crucial para sistema nervioso y producción de células sanguíneas. Encontrada principalmente en fuentes animales — quienes reducen carne pueden quedar en falta.
Zinc: involucrado en cicatrización, función inmunológica y salud de la piel. La pérdida de peso rápida puede aumentar la demanda.
Magnesio: regula músculo, nervios y presión arterial. La deficiencia empeora calambres, insomnio y ansiedad.