Lo Que Realmente Importa
Proteína es tu mejor amiga
Cuando estás en déficit calórico, tu cuerpo puede romper músculo además de grasa. Esto es malo porque músculo quemado significa metabolismo más lento, lo que eventualmente trava tu pérdida de peso. La solución es garantizar proteína suficiente en cada comida: al menos 1.2g por kilo de peso corporal ideal por día. Pollo, pescado, huevos, tofu, lácteos — distribuye a lo largo del día.
Ejercicio de fuerza supera cardio en impacto
El entrenamiento de fuerza construye músculo, y músculo quema más energía en reposo que grasa. Esto significa que tu metabolismo basal sube, y quemas más incluso durmiendo. Dos a tres sesiones de fuerza por semana son más efectivas para resultados de largo plazo que horas de caminata.
El sueño es cuando quemas
Cuando duermes mal, tu cuerpo produce más cortisol, lo que interfiere con la pérdida de grasa y aumenta el hambre. Siete a ocho horas de sueño por noche no es lujo — es herramienta metabólica. Si duermes cinco horas y entrenas a la mañana, estás saboteando tus propios resultados.
Hidratación previene meseta
La deshidratación leve es común con GLP-1 y puede ser interpretada por el cuerpo como escasez, activando retención de agua y ralentando la pérdida de peso. Dos litros de agua por día mínimo.