Los Nutrientes Que Más Probablemente Te Faltan
Vitamina B12. Esta es probablemente la deficiencia más discutida en personas que toman medicamentos que reducen el apetito. La B12 se encuentra principalmente en productos animales: carnes, huevos, lácteos. Si tu dieta se ha vueltos más restrictiva y consumes menos, tus niveles pueden bajar. Los síntomas de deficiencia incluyen fatiga persistente, hormigueo en manos y pies, dificultad para concentrarte y, en casos avanzados, problemas de equilibrio. Un análisis de sangre puede confirmar si tus niveles están dentro del rango adecuado, que generalmente se considera entre 200 y 900 picogramos por mililitro.
Hierro. El hierro es otro nutriente crítico que depende mucho de la alimentación. Las carnes rojas, los frijoles y las espinacas son fuentes comunes. Cuando comes menos, especialmente menos proteína animal, tu absorción de hierro puede caer. Las mujeres en edad fértil tienen un riesgo mayor por razones obvias, pero cualquier persona en tratamiento con GLP-1 puede presentar niveles bajos. La fatiga, la palidez y la dificultad para respirar con esfuerzos pequeños son señales que vale la pena discutir con tu médico.
Vitamina D. La vitamina D es interesante porque muchas personas, independientemente del tratamiento, ya tienen niveles bajos. Esta vitamina la produce tu cuerpo cuando te expones al sol, pero también viene de alimentos como pescados grasos, huevos y productos fortificados. Durante el tratamiento con GLP-1, mantener buenos niveles de vitamina D es importante porque desempeña un papel en la función muscular, la salud ósea y hasta en la regulación del estado de ánimo. Un nivel de 25-hidroxivitamina D por debajo de 20 nanogramos por mililitro generalmente se considera deficiente.
Folato. El ácido fólico o folato es esencial para la producción de células nuevas. Lo encuentras en vegetales de hoja verde, legumbres y cereales fortificados. Si tu dieta se ha simplificado mucho, es posible que no estés alcanzando las cantidades recomendadas. Esto es especialmente relevante si estás considerando un embarazo o si ya estás embarazada, aunque en ese caso cualquier ajuste debe supervisarlo tu médico obstetra.
Electrólitos: sodio, potasio y magnesio. Comer menos significa también que puedes estar ingiriendo menos sales minerales. Muchas personas reportan sentir mareos o cansancio muscular durante las primeras semanas de tratamiento con GLP-1, y en algunos casos esto se relaciona con niveles bajos de sodio o potasio. El magnesio también juega un papel en la función muscular y nerviosa, y su deficiencia puede contribuir a calambres y problemas para dormir.