Hay un momento en que la balanza marca menos y el espejo sigue mostrando la misma persona. No es un defecto tuyo. Es neurobiología. Cuando el peso baja rápido, el cerebro no actualiza la imagen corporal al mismo ritmo. Sigues viéndote más grande de lo que eres durante semanas o meses, incluso cuando los números dicen lo contrario.
La Asociación Americana de Medicina de la Obesidad documenta este fenómeno como algo frecuente en pacientes que logran pérdida de peso significativa en poco tiempo. No se trata de falta de voluntad ni de negatividad. Se trata de que el mapa mental que tu cerebro tiene de tu cuerpo se construye durante años de un peso estable y no se reescribe de un día para otro.
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