Cuando se empieza un tratamiento con GLP-1, una de las primeras cosas que cambia es el apetito. No es un efecto secundario, es el objetivo. Pero comer menos no significa comer peor, y ahí es donde muchas personas acaban teniendo problemas sin darse cuenta. Reducir la ingesta general puede significar también reducir la cantidad de micronutrientes que el cuerpo necesita para funcionar bien.
La buena noticia es que con un poco de atención y los registros adecuados, es posible mantener una alimentación nutritiva incluso con menos volumen. El app PeptPro ayuda a llevar ese control sin complicar la rutina. Descarga aquí y empieza a registrar lo que comes y cómo te sientes.